Julián Rodríguez

La mirada prestada

EL OFICIO DE FOTOGRAFO.
Tengo la suerte de tener viejos amigos jóvenes, que han sido alumnos y siguen siendo fotógrafos. Entre ellos Martín González, vive en Tandil, estudió en el Taller hace mas de diez años y siguió profundizando en las particularidades expresivas de la fotografía analógica. Hoy es el responsable de la Fotogalería del Museo de Bellas Artes de Tandil. Un tipo que se asombra por la existencia de un grano de maiz pre hispánico, por unos grises acordes en una copia y por una mirada ajena que debe hacérsele carne. Un fulano que se conmueve hasta con el bolso del difunto.

El último sábado era mi última oportunidad para visitar la exposición LA MIRADA PRESTADA que combina las fotos del mítico fotógrafo tandilense, Don Carlos Pierroni con la réplica de aquellas tomas, hechas durante este año, con el equipo fotográfico del mismo Pierroni, pero con Martín González tras la cámara. En 2012 con los ojos de mi amigo, tras la huella de Pierroni, pero mas de 100 años despues.


Martín buscó la posición de la cámara basándose en fotocopias de las tomas originales, calculó la exposición considerando que el obturador de madera funcionaría, que el diafragma arreglado por Don Jaime Pons (un ilustre técnico en reparación de equipos fotograficos que reside en Tandil) y ajustó los tonos de la muestra de modo que no hubiera entre ellas demasiadas diferencias de contraste. La pretensión de aura vintage pero con copias 2012 se afianzaba en el laboratorio de la casa de Martín.

                                                                                             

Para los inocentes observadores de fotografías en paredes, tal vez este trabajo no tenga mas que coincidencias geométricas para explotar y no es así. Ver la similitud es un certificado de la acción de los fotografos. La reivindicación de que la cosa puede generar cosas distintas en cada observación y que la cosa es lo de menos en relación con los significados involucrados en cada toma. Cuantas ideas se cruzan en la cabeza de quien hace y cuántas y tan distintas por la de quien rehace. ¿que habrá de obra y que de simulacro? ¿que le pasa a quien ve lo que otro ve y luego cruza lo visto hace cien años con lo visto este mes?

El museo para nosotros y la posibilidad de ver los equipos del Sr Pierroni, hasta un obturador de madera para colocar sobre el lente; un aexrtraña cajita de madera con cortinas de tela y hasta con un selector de tiempos de exposición que funcionaba y exponía a las placas del mismo modo que antes se habían expuesto los negativos sobre vidrio. Una experiencia que va mas allá de lo observado.

Nunca había tenido un negativo de vidrio de ese tamaño en mis manos hasta el sábado pasado. Nunca había podido reparar en esas cosas que se leen en los libros o que los viejos fotografos nombran. El tono es increible, son como copias de un acalidad nunca vista. La superficie del negativo es igual al de una copia, tiene grises entre los grises, tienen trabajo, sacrificio, conocimiento, pasión y gozo estetico. Todo lo que necesita una fotografía. Todo lo que le hace bien a aun fotografo.
Quien pueda ir a verla salga corriendo para allá. Está muy buena para quienes ya hayan descubierto el valor de lo antiguo. Quienes no hayan llegado no corran tanto, si siguen con la fotografía, en un tiempo nos encontramos en este placer de ver que y como se hacía lo que hoy hacemos. Al que sigue le llega. Palabra de honor.
Les dejo unos videillos complementarios . Salute.

Martín Gonzalez rehace a Carlos Pieroni (click para verlo)

El vivillo de Manochi / Gonzalez y Pierroni (click para verlo)

Martín González y Carlos Pierroni en Tandil parte 3 jaime pons baron (clic para verlo)

El sistema de zonas en LA MIRADA PRESTADA (click para verlo)

continuará..

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